Estudio de TSH

La hormona THS, o tirotropina, es producida por la glándula pituitaria y controla los niveles de las hormonas tiroideas triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). La glándula pituitaria produce grandes cantidades cuando las hormonas tiroideas son insuficientes y reduce su producción cuando hay demasiadas de estas hormonas. Es muy importante analizar su TSH durante el embarazo para determinar si sus niveles de hormona tiroidea son normales. Los niveles de TSH aumentan con el hipotiroidismo y disminuyen con el hipertiroidismo.

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1. ¿Cuándo realizar la prueba de TSH?

Las pruebas de THS antes del embarazo son muy importantes, ya que los problemas hormonales con las hormonas tiroideas pueden ser asintomáticos o muy poco característicos. Muchas mujeres solo descubren una glándula tiroides hiperactiva o hipoactiva cuando hacen pruebas de embarazo o pruebas para averiguar qué causa la infertilidad.

Es necesario realizar pruebas si aparecen síntomas:

  • hipotiroidismo: disminución de la temperatura corporal, frecuencia cardíaca lenta, bocio, sensación de frío, aumento de peso, disminución de la libido, dificultad para concentrarse, piel seca, estreñimiento;
  • glándula tiroides hiperactiva: aumento de la temperatura corporal, frecuencia cardíaca rápida, presión arterial sistólica alta, sensación de calor, irritabilidad, temblores, diarrea.

Debe realizarse este tipo de prueba hormonal antes de quedar embarazada para ayudar a contrarrestar las posibles consecuencias del hipertiroidismo y el hipotiroidismo durante el embarazo. La prueba de TSH se puede realizar en cualquier día del ciclo de ovulación, a diferencia de otras pruebas hormonales.

También puede probar la TSH durante el embarazo, pero en este caso también debe probar el nivel de hormonas tiroideas T3 y T4. Esto es necesario debido a la reducción fisiológica de los niveles de TSH en el primer trimestre del embarazo.

2. ¿Qué hacer si la prueba de TSH es anormal?

Los resultados de la prueba de TSH deben ser interpretados por un endocrinólogo. Evaluará si se trata de una patología del embarazo y si es necesario un tratamiento. Un nivel demasiado alto de TSH sugiere hipotiroidismo, mientras que un nivel demasiado bajo de TSH puede significar hipertiroidismo. En ambos casos, es necesario equilibrar los niveles de estas hormonas.

Los niveles normales de hormona tiroidea materna controlan el desarrollo del bebé, especialmente el desarrollo del cerebro y los huesos. En caso de una deficiencia de estas hormonas, el cerebro del niño puede subdesarrollarse y desarrollar defectos óseos, desprendimiento prematuro de la placenta y aborto espontáneo. En mujeres con hipotiroidismo, puede ocurrir infertilidad y, por lo tanto, se recomienda la prueba de TSH en caso de problemas para concebir un hijo. Una tiroides hiperactiva, a su vez, aumenta el riesgo de que una mujer desarrolle preeclampsia e hipertensión. Como resultado de niveles demasiado altos de hormona tiroidea, el bebé puede desarrollar defectos de nacimiento y aborto espontáneo.

El tratamiento del hipertiroidismo y el hipotiroidismo elimina el riesgo de estas complicaciones. Como resultado, las pruebas de TSH y el diagnóstico temprano de problemas de tiroides son muy importantes para la futura madre.

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