El bebé llora después de alimentarse.

Para un niño pequeño, comer está asociado con un cierto ritual que satisface no solo su necesidad de alimentarse, sino también la necesidad de contacto emocional que tiene el bebé cuando se acurruca contra el pecho de su madre. El sabor y olor de la leche materna, la sensación de cercanía y calidez de su piel son un tesoro emocionalmente invaluable para él. Cuando a un niño se le da un biberón por cualquier motivo, al principio puede asustarse, enojarse y llorar, mostrando así su insatisfacción.

Vea la película: "Eructos después de amamantar"

1. Ritual de alimentación como momento de relajación

Hay niños para quienes la alimentación es el único momento en que están tranquilos.Este ritual está asociado a los agradables sentimientos, cercanía y calidez de la madre que conoce el niño. Su olor y los latidos del corazón audibles le recuerdan a un niño pequeño una estadía segura en el entorno prenatal. La sensibilidad de algunos niños a otros estímulos externos se manifiesta precisamente en una reacción aguda de insatisfacción y llanto, que se calma con el ritual de alimentación. Hasta que su bebé tenga 5 meses, tome su reacción como una forma de comunicarse con usted. El niño te dice a su manera que tiene miedo de estar lejos de ti, que prefiere estar cerca, porque entonces se siente seguro. Mece a su bebé con más frecuencia y abrácelo para aliviar su estrés. Un bebé mayor que llora inmediatamente después del destete o del biberón puede indicar que aún no ha comido lo suficiente.

Cada niño es diferente y reacciona de manera diferente a todo tipo de cambios en sus vidas. Mire atentamente a su pequeño y trate de eliminar la mayor cantidad posible de causas de estrés innecesario. Los niños lloran comunican su miedo, insatisfacción, soledad, hambre, frío, malestar o aburrimiento. Cuando alimenta a su bebé, tiene el contacto que necesita. Cuando los vuelve a poner en la cama después de alimentarlos y su niño comienza a llorar, es posible que sienta que el contacto fue demasiado corto. Asegúrese de hablar con el bebé que está acostado en la cuna o en la cuna, además de los momentos de alimentación. Intenta tocarlo, míralo a los ojos, cántale para que, a distancia de ti, él también sienta que no se queda solo. Es importante que anime a su pequeño a responder a sus esfuerzos. Así que reacciona alegremente cuando tu pequeño esté charlando o sonriendo. La idea es hacer que su bebé se sienta seguro incluso cuando no esté junto a su pecho y desarrollar la capacidad de calmarse en diferentes situaciones, no solo mientras se alimenta.

Etiquetas:  Rossne Parto El Embarazo De Planificación