Lactancia materna y solarium

¿Puede una madre recién horneada arder bajo las lámparas del solárium? Esto no se recomienda, pero con moderación y precaución, no necesariamente tiene consecuencias negativas. La lactancia materna y el bronceado no son las mejores ideas, pero si una madre joven quiere broncearse, puede hacerlo. La radiación emitida por las lámparas no es peligrosa para el bebé, pero sí para la madre, como cualquier bronceado.

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1. ¿La cama de bronceado afecta la leche materna?

La respuesta es no. Ni el solárium ni las radiaciones que en él se emiten afectan en modo alguno a la leche materna. Ni su cantidad ni su calidad. El solárium posparto no afecta la lactancia.

Cualquier quemadura de sol puede dificultar un poco la lactancia. La piel quemada de los senos o los pezones puede incluso hacer que sea imposible alimentar a su bebé. Y es la leche materna la que proporciona al bebé un desarrollo saludable e inmunidad contra las enfermedades. Debido al riesgo de quemaduras (permanecer en el solárium demasiado tiempo o usar lámparas muy potentes), es mejor tener los senos completamente cubiertos mientras se toma el sol, o en el peor de los casos, cubrir solo los pezones.

2. Entonces, ¿el solarium es completamente seguro?

La respuesta es no. Un solárium no es más seguro que tomar el sol y exponerse a la peligrosa radiación ultravioleta, que es cancerígena. La incidencia de cáncer de piel y otras lesiones neoplásicas en personas que utilizan camas solares es de dos a tres veces mayor que en personas que nunca han utilizado una cama solar. Según algunos médicos, las camas solares son más peligrosas que tomar el sol. Esto se debe principalmente al hecho de que no se utilizan cremas protectoras en el solárium.

Se sabe que la radiación UVB contribuye principalmente al desarrollo del cáncer de piel. Daña las células de la piel y provoca cambios neoplásicos. Es principalmente este tipo de radiación la que causa quemaduras solares y enrojecimiento de la piel después de tomar el sol. Tal irritación significa que las células de la piel han sido dañadas por la radiación ultravioleta.

Las lámparas del solárium solo emiten radiación UVA, que no causa directamente cáncer de piel. Es una radiación un poco más segura. Desafortunadamente, las investigaciones demuestran que la radiación no es completamente segura. Reduce la inmunidad del cuerpo, lo que puede contribuir a la formación de melanoma maligno. Es un tipo de cáncer de piel muy peligroso. Y no olvidemos que la dosis de radiación UVA en la mayoría de las lámparas de bronceado modernas es el doble que la obtenida en un bronceado normal. La radiación se emite cerca de la piel, lo que potencia su acción.

Sin embargo, conviene recordar que las lámparas del solárium emiten únicamente radiación UVA, siempre que se sustituyan periódicamente. Después de unos años, también comienzan a emitir radiación UVB, que es la más dañina.

Independientemente de la radiación que llegue a la piel, está expuesta a envejecimiento prematuro, arrugas, sequedad y un mayor riesgo de cáncer de piel. Esto es especialmente importante porque la piel después del embarazo es extremadamente sensible. Es posible que los problemas no aparezcan hasta años después, pero no se deben subestimar los peligros de su aparición.

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