Trastornos de integración sensorial

La integración sensorial es un concepto relativamente nuevo en psicología, pero en los últimos años, sin embargo, ha sido muy popular. Esto tiene que ver con el creciente número de niños diagnosticados con trastornos de integración sensorial.

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El mismo concepto de "integración sensorial" fue acuñado por el psicólogo y terapeuta estadounidense Jean Ayres. Desde hace más de 30 años trabaja con niños, observando su desarrollo y comportamiento social. Sobre esta base, desarrolló una terapia de integración sensorial.

El conocimiento de Ayres llegó a psicólogos y terapeutas polacos en 1993. Desde entonces, el interés por este campo en nuestro país ha ido creciendo de manera constante.

1. ¿Qué es la integración sensorial?

El niño nace indefenso y dependiente. Sin embargo, su desarrollo es extremadamente rápido. Aprende algo nuevo casi todos los días, conoce el mundo y sus alrededores. Obtiene nuevas experiencias a través de los sistemas sensoriales: tacto, vista, oído, gusto.

Jean Ayres descubrió que un niño adquiere nuevas habilidades en un orden específico (el concepto de secuenciación). Los dividió en cuatro etapas que están estrechamente relacionadas e interactúan entre sí:

  • Etapa I (vida fetal y período neonatal) - desarrollo de la integración de estímulos laberínticos y propioceptivos (permiten, entre otros, el movimiento ocular, tono muscular adecuado, equilibrio, sensación de confianza en relación con la fuerza de gravedad) y la integración de estímulos táctiles.
  • Etapa II (primer año de vida): aprendizaje sobre el esquema corporal, praxia (capacidad para realizar movimientos complejos con propósito), coordinación de los lados del cuerpo.
  • Etapa III (de 1 a 3 años de edad): desarrollo del habla, desarrollo de habilidades de manipulación (coordinación ojo-mano).
  • Etapa IV (período preescolar y escolar temprano): desarrollo de la comunicación inter-hemisférica, el autocontrol, la autoaceptación, la capacidad de comprender y pensar de manera abstracta.

Cada uno de estos pasos debe aparecer en un orden específico. Cuando se altera el sistema nervioso central, se traduce en problemas emocionales, sociales y familiares.

Un niño puede comportarse de manera incomprensible para los adultos, causar problemas educativos, que, sin embargo, no son el resultado de su malicia, sino precisamente de trastornos de integración sensorial.

Los trastornos de integración sensorial se diagnostican cada vez con más frecuencia (123RF)

2. "Atasco de tráfico en el cerebro"

Carol Kranowitz, autora de numerosas publicaciones en el campo de los trastornos de integración sensorial, cree que es posible identificar factores que predisponen a los trastornos SI.

Pertenecen a ellos:

  • predisposiciones genéticas,
  • factores prenatales, como fumar y beber alcohol durante el embarazo, embarazos múltiples, parto prematuro, bajo peso al nacer, estrés posparto (por ejemplo, como resultado de una cesárea).
  • factores perinatales, es decir, ictericia, hospitalización a largo plazo.

Según Carol Kranowitz, el problema de los trastornos de integración sensorial afecta del 10 al 15 por ciento. niños.

Los trastornos del procesamiento sensorial (SPD) son una amplia gama de trastornos. Cubre tres categorías principales:

  1. trastorno de modulación sensorial,
  2. trastorno de discriminación sensorial,
  3. trastornos motores con base sensorial.

Nunca ocurren simultáneamente. Jean Ayres enfatizó repetidamente en sus obras que en el caso del SPD no se puede hablar de daño cerebral, es solo un "atasco". La terapia hábilmente realizada ayudará a aliviar el bloqueo.

3. Síntomas de trastornos SI

Hay muchos y dependen de la categoría de SPD. Sin embargo, los padres deben preocuparse por los comportamientos, tales como:

  • movilidad excesiva del niño (el niño a menudo se percibe como grosero, desobediente),
  • pasividad, baja actividad del niño, lentitud,
  • reducción de la tensión y la fuerza muscular,
  • dificultad para adquirir nuevas habilidades motoras,
  • Problema de autoservicio: lavarse, vestirse,
  • baja coordinación motora (considerada torpe),
  • direcciones confusas,
  • miedo a subir escaleras, sillas o sillones,
  • renuencia a lavarse, cortarse las uñas y el cabello,
  • renuencia a abrazar, acariciar,
  • renuencia a jugar con otros niños,
  • renuencia a andar descalzo,
  • llanto del bebé, gritos (un síntoma común en los bebés).

Muchos de estos comportamientos son subestimados por los padres. Los adultos creen que un niño lo superará o requerirá más disciplina porque es descortés.

Sin embargo, las alteraciones en la percepción de las impresiones sensoriales del cuerpo pueden empeorar y los problemas pueden aumentar. Entonces, ¿cuándo acudir a un especialista?

 

Natalia Kołat, autora de la obra "Trastornos del procesamiento sensorial en niños - _diagnóstico y conducta "_ impulsa al padre a hacerse tres preguntas:

  1. ¿El problema existente molesta al niño? (¿Se acepta? ¿Es independiente? ¿Se puede jugar en grupo?)
  2. ¿El problema existente molesta a otros? (¿El niño sigue las instrucciones del maestro? ¿Cómo se comporta con otros niños?)
  3. ¿Debería escuchar a otros padres o maestros con experiencia para buscar ayuda?

La terapia de IA mejorará significativamente las habilidades visuales y auditivas, la concentración y la capacidad de atención del niño. También mejorará las habilidades motoras gruesas y finas, afectará positivamente la autoestima y el funcionamiento emocional del niño.

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