Anestesia del nervio vulvar.

La anestesia del nervio vulvar es una forma de anestésico local que se usa para aliviar el dolor del parto. Consiste en inyectar un anestésico en la zona del nervio vulvar. El bloqueo de este nervio alivia el dolor de la zona perineal, lo que puede aportar alivio al estirar estas zonas en la segunda fase del parto, es decir, cuando el bebé pasa por el canal del parto, así como durante la incisión y sutura del perineo. Sin embargo, no afecta de ninguna manera el dolor del trabajo de parto resultante de las contracciones uterinas durante el trabajo de parto, que es básicamente la principal causa de malestar del trabajo de parto. Por lo tanto, no puede tratarse como un método equivalente a otras formas de anestesia del parto, incluida la anestesia epidural en particular, aunque de alguna manera puede mejorar el estado de bienestar de la madre, reducir su tensión y ansiedad, especialmente el miedo a la incisión y sutura del perineo.

Vea la película: "Alivio del dolor de parto: respiración, relajación, trabajo familiar"

1. El alcance de la inervación y el método de realizar un bloqueo del nervio vulvar.

El nervio vulvar es un par de nervios derivado de las ramas ventrales de los nervios espinales. Es un nervio mixto, lo que significa que contiene ramas motoras, sensoriales y autónomas (simpática y parasimpática). Proporciona movimiento a los músculos del esfínter de la uretra, el ano, los músculos del piso pélvico, mientras inerva sensualmente los labios, el clítoris, la vagina y la piel perineal. Su daño durante el parto, la incisión o sutura del perineo, así como como resultado de una anestesia realizada incorrectamente, pueden conducir a trastornos como incontinencia urinaria y fecal y disfunción sexual. Debido a una participación tan significativa en la inervación del área genital externa, su anestesia ayuda a aliviar el dolor asociado con el estiramiento, la incisión y la costura durante el parto.

La anestesia del nervio vulvar se puede realizar de dos formas: vaginal o perineal. En el caso de acceso a través de la vagina, el médico palpa para sentir el área de la columna ciática, cerca de la cual pasa el nervio vulvar, inserta una aguja en esta área y administra un anestésico para bloquear la conducción nerviosa. Asimismo, anestesia el nervio labial del otro lado. El acceso perineal se usa cuando la cabeza del bebé ya está lo suficientemente baja en el canal de parto para prevenir la anestesia vaginal. Asimismo, el médico intenta palpar la columna ciática e inyecta un anestésico en ambos lados. Debe esperar un tiempo para que funcione esta anestesia, mientras que el efecto dura aproximadamente una hora, luego desaparece y la sensación regresa.

2. Ventajas y desventajas de la anestesia del nervio vulvar

La principal ventaja es el alivio del dolor resultante de estirar, rasgar, cortar o coser la zona perineal. Como resultado, mejora el bienestar mental de la mujer que da a luz, y por el solo hecho de realizar la anestesia, reduce su ansiedad. La desventaja es que no siempre tiene éxito en brindar alivio y no supera la causa principal del dolor de parto, que son las contracciones uterinas.

La anestesia pasa a la sangre de la madre y atraviesa la placenta y, por lo tanto, puede afectar al bebé. A un bebé recién nacido le puede resultar más difícil comenzar a amamantar.

El nervio vulvar es responsable del correcto funcionamiento de la vejiga y la función sexual. La lesión o destrucción del mismo por la presión prolongada ejercida sobre el nervio durante el parto puede causar un daño posparto oculto. Esto puede provocar incontinencia urinaria o fecal y otros problemas perineales.

Las aparentes lesiones posparto son daños reconocidos por un ginecólogo durante la sutura perineal después del parto. Según diversas estadísticas, la incidencia de estas lesiones oscila entre el 2 y el 14%. Las lesiones posparto ocultas son aquellas que no se encuentran inmediatamente después de suturar el perineo, pero son visibles en la ecografía transrectal. La llamada La insuficiencia neurológica de los músculos del esfínter se debe a una presión prolongada o al corte de los nervios vulvares durante una incisión del perineo. El nervio sufre un daño irreversible cuando se expone a una presión de unos 80 mmHg durante 8 horas. La presión arterial promedio durante el trabajo de parto es en promedio de alrededor de 100 mmHg, y durante la segunda etapa del trabajo de parto puede incluso superar los 200 mmHg.

Antes de decidirse por este tipo de anestesia, conviene considerar lo siguiente:

  • para que una mujer se sienta aliviada, se necesitan mayores cantidades de anestésico,
  • los agentes utilizados para la anestesia local entran en la sangre y penetran en la placenta,
  • el bebé puede tener problemas con la lactancia,
  • existe riesgo de efectos tóxicos locales de la preparación administrada,
  • existe riesgo de coágulos sanguíneos e infecciones.
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